
Trastorno Bipolar
Febrero 24, 2026Crisis de pánico: comprender lo que ocurre en el cuerpo y la mente
Una sensación intensa de miedo aparece de forma repentina. El corazón se acelera, la respiración cambia, el cuerpo se tensa y puede surgir la idea de que algo grave está por ocurrir.
Para quien lo vive, una crisis de pánico no es “nerviosismo”. Es una experiencia abrumadora que puede generar mucho temor y confusión.
Comprender qué es y por qué ocurre es el primer paso para recuperar la sensación de control.
¿Qué es una crisis de pánico?
Una crisis de pánico es un episodio de ansiedad intensa que aparece de manera súbita y alcanza su punto máximo en pocos minutos.
Durante ese momento pueden presentarse síntomas físicos y cognitivos como:
- Palpitaciones o aceleración del ritmo cardíaco.
- Sensación de falta de aire.
- Mareo o inestabilidad.
- Sudoración.
- Sensación de pérdida de control.
- Miedo intenso a que algo grave ocurra.
Aunque los síntomas son muy reales, la crisis no implica un peligro físico inmediato. Sin embargo, la experiencia puede ser muy angustiante.
¿Por qué ocurre una crisis de pánico?
El cuerpo cuenta con un sistema de alarma natural que se activa ante situaciones de peligro. En una crisis de pánico, ese sistema se activa sin que exista una amenaza real.
Puede estar relacionado con:
- Estrés acumulado.
- Situaciones emocionales no resueltas.
- Experiencias previas de ansiedad.
- Cambios vitales significativos.
- Predisposición biológica.
Cuando la persona comienza a temer que la crisis se repita, puede desarrollar conductas de evitación, lo que refuerza el ciclo de ansiedad.
¿Es lo mismo que un trastorno de pánico?
No necesariamente.
Una crisis de pánico puede ocurrir de manera aislada. El Trastorno de Pánico se diagnostica cuando los episodios son recurrentes y existe preocupación persistente por volver a experimentarlos.
Por eso es importante una evaluación profesional que permita diferenciar entre un episodio puntual y un cuadro que requiere tratamiento específico.
El impacto emocional
Después de una crisis de pánico es común sentir:
- Miedo a salir solo.
- Evitación de ciertos lugares.
- Hipervigilancia respecto a sensaciones corporales.
- Inseguridad o pérdida de confianza.
Sin orientación adecuada, este miedo anticipatorio puede limitar progresivamente la vida cotidiana.
¿Por qué es importante consultar?
Aunque muchas personas intentan manejarlo solas, la intervención profesional puede marcar una diferencia significativa.
Un especialista en salud mental puede:
- Evaluar el origen de los síntomas.
- Descartar otras condiciones médicas.
- Enseñar técnicas de regulación de la ansiedad.
- Trabajar pensamientos asociados al miedo.
- Diseñar un plan terapéutico personalizado.
La buena noticia es que las crisis de pánico responden favorablemente al tratamiento psicológico y, en algunos casos, al apoyo farmacológico indicado por un profesional.
¿Cuándo buscar ayuda?
Es recomendable consultar si:
- Las crisis se repiten.
- Existe miedo constante a que vuelvan a ocurrir.
- Se comienzan a evitar situaciones habituales.
- La ansiedad interfiere en el trabajo, estudio o relaciones.
Buscar ayuda no significa debilidad. Significa tomar medidas para recuperar bienestar y estabilidad.
Recuperar el equilibrio
Una crisis de pánico puede generar mucha incertidumbre, pero no define a la persona.
Con acompañamiento adecuado es posible comprender lo que está ocurriendo, desarrollar herramientas de regulación emocional y disminuir significativamente la frecuencia e intensidad de los episodios.
En Psisalud contamos con profesionales especializados en ansiedad y trastornos del ánimo. Si necesitas orientación, puedes agendar una evaluación con nuestro equipo.




